La apertura de las importaciones se cobró una nueva víctima. Después de 40 días de conflicto y diferentes intentos por evitarlo, cerró la última fábrica de llantas de acero del país. Se trata de la empresa Mefro Wheels que desde hace 60 años fabricaba llantas en su planta de Rosario, en Santa Fe.

Por el cierre de la compañía, 170 empleados quedaron en la calle. De acuerdo a El Cronista, la fábrica había sido fundada en 1954 como Cimetal pero en la crisis de 2001 quebró y fue comprada por una firma alemana.

Fue proveedora de las principales automotrices con presencia local pero en los últimos meses, la planta subsistía a costa de pérdidas por la necesidad de vender a precios bajos para competir con insumos importados, en mayor medida de México y Brasil.

El país vecino, por la crisis económica que atraviesa vende a bajo costo y las automotrices le compran para bajar sus costos.

El Gobierno no sólo fue responsable por la apertura de las importanciones, también le negó un préstamo a la empresa para que pueda comprar materia prima barata y de esta forma competir con otras industrias.

Desde la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) aseguran que el crédito por $ 7 millones del que hablaron con ministro de Trabajo de la provincia, Julio Genesini, y el de Producción de Santa Fe, Luis Contigiani, no obtuvo el apoyo del gobierno nacional y nunca llegó.

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