El Gobierno planeaba lanzar una "reforma laboral" antes de las elecciones de octubre, pero tras el conflicto de PepsiCo y el anuncio de la protesta de la CGT, decidió postergarla.

LEÉ MÁS: A semanas de las PASO, Macri pidió eliminar las elecciones legislativas

Según el diario Clarín, ante la crisis económica, en el Ejecutivo aseguran que tienen "que bajar los costos para poder empujar el crecimiento del empleo”. “Veníamos hablando de eso con la CGT y teníamos bastante avanzado el acuerdo”, le aseguraron en los niveles más altos del Ejecutivo al diario.

La reforma consiste desde el eje del Gobierno en un “amplio blanqueo” apuntando a los 4,5 millones de trabajadores que están en negro, junto con una fuerte fiscalización, para generar mayor tributación. Además, consideran llevar a cabo un sistema entre gobierno, sindicatos y empresas de capacitación y pasantías para secundarios.

Sin embargo, el eje empresarial se centra en cuánto se paga por sobre el salario, en materia de aportes previsionales, obra social, PAMI, ART. El plan del Gobierno es eliminar el tope de los aportes, que hoy está en $76.000, junto a una revisación del costo del PAMI y las obras sociales.

Por último, buscarán modificar la edad jubilatoria: "El 30% de la gente se jubila con menos de 65 años”, le aseguraron fuentes estatales a Clarín.

En esta nota