El Gobierno de la Ciudad prepara una reforma educativa para 2018 que ya genera polémica y rechazo entre alumnos y maestros. El Ministerio de Educación porteño, a cargo de la funcionaria Soledad Acuña, aplicará para el año próximo que todos los colegios de ese distrito realicen en 5º año "pasantías" obligatorias y no pagas

Por el momento, estas "prácticas educativas" (así las llaman en el ministerio) se realizan sólo en colegios técnicos públicos. Pero a partir de 2018 comenzarán a hacerlas todos los colegios a través del programa "Secundaria del Futuro".

Habrá una primera etapa de 18 colegios bachilleres donde se realizarán para luego ir sumando año a año a 42 escuelas hasta llegar a su totalidad en las escuelas públicas. Además, a esta medida podrían sumarse los colegios privados.

"Esto algo que ya se hace en los técnicos y es sólo para el último cuatrimestre", explicaron a El Destape en off desde el ministerio de Educación porteño, que trabaja junto a directores, supervisores y sindicatos docentes en la reforma. Además, agregaron que "ahora son obligatorias y seguirán siéndolo". Y seguirá, como hasta el momento, en el modo ad-honorem.

Este nuevo sistema estará listo para noviembre, según contaron desde el entorno de Acuña. "Es una decisión del Jefe de Gobierno", revelaron. Y desde el ministerio acusan a los gremios de estar detrás del rechazo a esta decisión.

Alumnos y maestros ya se manifiestan contra esta decisión del gobierno de Horacio Rodríguez Larreta y hay bachilleres tomados. Ayer hubo cuatro mil alumnos frente al Palacio Pizzurno (Ministerio de Educación Nacional) para rechazar esta decisión.

Los alumnos reclaman y piden la derogación de lo que ellos llaman "la reforma vaciadora de la educación funcional a las empresas". Desde la cartera de Soledad Acuña argumentaron que "será sólo por los cuatro meses finales del quinto año y no sólo se hacen trabajos para el sector privado sino que también puede ser en ONG y en lugares estatales".

En una entrevista con Tiempo Argentino, el especialista pedagógico Pablo Gentili, doctor en Educación por la UBA y secretario ejecutivo del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO), rechazó esta medida al afirmar: “Los gobiernos neoliberales tienen gran facilidad de usar la palabra futuro cuando quieren volver al pasado. La Secundaria del Futuro crea una escuela que reafirma y reproduce las relaciones de clase. El emprendedorismo se usa como eufemismo del sálvese quien pueda. Reducen lo educativo a lo laboral. Pero el problema es que acá no se habla de trabajo, porque está bien que la escuela sirva para reflexionar sobre el mundo del trabajo, acá orienta al empleo, que es otra cosa diferente: el empleo es el mercado del trabajo”.

Gentili concluyó en la nota: “Ni siquiera les interesa el grado de implementación efectiva, lo que les interesa es que se imponga una idea meritocrática, productivista, privatizadora y totalmente individualista. En lugar de que la educación sirva para hacer un análisis crítico del mundo y busque cambiarlo, se intenta adaptar la escuela al mundo de hoy, reproducir sus desigualdades”.