El ministro de Economía, Axel Kicillof, aclaró que la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) reconoció a la Argentina por estar "por debajo del 5% del índice de hambre", no de pobreza. Los hogares pobres son aquellos que no tienen los ingresos necesarios para hacer frente a sus necesidades de alimentación, atención de la salud, vivienda y servicios. De ese total, los indigentes son los que no pueden siquiera satisfacer necesidades de alimentación, o índice de "hambre", como sostuvo Kicillof.

En declaraciones a radio América, el funcionario argumentó que el reconocimiento de la FAO "no mide la pobreza por ingreso, sino por alimentación", al explicar que el país está "por debajo del 5 por ciento del índice de hambre que ellos calculan".

El ministro, además, subrayó que "en Alemania y los países europeos no miden la pobreza como se hacía en Argentina porque usan indicadores multidimensionales, que tienen en cuenta vivienda, condición de empleo, seguridad social, acceso a la salud y educación". Diversos expertos, como los de la Universidad Católica Argentina, ya advirtieron que la Argentina logró bajar la indigencia mediante la implementación de planes sociales, pero estos no tuvieron el suficiente impacto para reducir en forma contundente la pobreza.

El ministro argumentó que "lo que hizo la FAO fue plantear indices de hambre" y subrayó: "Según la FAO, está vinculado con la pobreza, pero no es una medición de pobreza por ingreso, sino un índice de alimentación". Así, Kicillof llevó más claridad a un tema que había generado polémica, ya que la presidenta Cristina Kirchner había afirmado que la distinción había sido dispuesta porque el país tenía menos del 5% de pobreza.

Respecto a la inflación, analizó que su evolución "muchas veces dependen de que la gente haga denuncias". Al respecto, destacó que el programa Precios Cuidados tuvo "avances" respecto de la señalización y el abastecimiento.