El diario Clarín publicó una columna de un funcionario de Gobierno titulada "El salario real terminará como en 2015".

La nota la firma José Anchorena, subsecretario de Políticas, Estudios y Estadísticas Laborales del Ministerio de Trabajo, quien realizó esa afirmación pese a la fuerte devaluación y la brutal inflación.

"La variación promedio del salario (bruto) de convenio (incluyendo adicionales) será en el año 2016 cercana a 32%. Las expectativas de inflación para el año 2016 medidas por el REM a setiembre de 2016 (una muestra de cerca de 30 participantes especializados) es de 36,5%. (Ese es el dato nacional; en el caso de precios para la Ciudad de Buenos Aires se espera una inflación anual de 39,6%). Esto indicaría una caída cercana a 3,3% del salario real a nivel nacional y cercana a 5,4% en la CABA", afirma Anchorena.

Y aclara: "En el período enero-agosto 2016 los salarios efectivos aumentaron más que los salarios de convenio (en promedio). Mientras que los segundos lo hicieron en 31% en ese período, los primeros lo hicieron casi un 33%. Lo importante, sin embargo, no son solo las variaciones de los salarios brutos, sino también de los salarios netos o de bolsillo. En ese sentido, ha habido importantes incrementos de ingresos de bolsillo que no están reflejados en los salarios brutos, sea por aumento de gasto público o reducción de impuestos".

Para el cierra deja una insólita frase: "El poder adquisitivo en 2016 no caerá, y en algunos casos, aumentará". Y agrega: "Para diciembre de 2016 y en el primer trimestre el salario real promedio de la economía estará muy cerca del salario real promedio del año anterior. Aparte, los salarios reales promedio de 2016 no estarán por debajo de los salarios reales de 2010 o 2011".