Un profesor suyo escribió una dura columna contra Fernando Iglesias y lo dejó en ridículo: confesó que lo reprobó en una escuela de periodismo.

Es Julio Petrarca, el ombudsman de Perfil, realizó un duro editorial por los aprietes y amenazas y maltratos contra colegad de ese diario y hasta para con el director: Jorge Fontevecchia.

Allí contó una sinólita anécdota: Iglesias reprobó su materia en TEA, la escuela de periodismo a la cual asistía el profesor de voley, panelista de TV famoso por su rabioso antikirchnerismo y ahora diputado de Cambiemos en la Ciudad.

"No es mi intención –ni mi función como ombudsman– respaldar a quienes son mencionados por el señor Iglesias, pero sí aclararles a los lectores algunas de sus características. Fue alumno mío –altri tempi– en TEA (una de las “academias” de periodismo, como define) y lo sufrí por su soberbia, su seudoprovocación, sus seudopolémicas y su ausencia absoluta de rigor periodístico en cada uno de los trabajos prácticos encomendados. Tanto, que fue reprobado en el curso y reprobado en sus exámenes recuperatorios, hasta que ganó por agotamiento y la dirección le dio el pase. Recuerdo haberle dicho: “Tal vez escribas libros de éxito, tal vez llegues a ser famoso, pero algo no serás jamás: periodista”. Estoy convencido de que no me equivoqué", revela Petrarca.

Además, este periodista recuerda cuando Iglesias bastardeaba a los alumnos de esa escuela terciaria de comunicación: "Escribió en un texto publicado por el diario mendocino Los Andes: “… y de las academias como TEA salieron los jóvenes imitadores de (Orlando) Barone y Sandra Russo y los admiradores de Víctor Hugo y Cynthia García. De allí salió la doctrina del periodismo militante nac&pop, que periodismo no es y militante tampoco, porque no lo pagaba un partido político sino que se pagaba con los impuestos de todos”. En verdad, el periodismo militante se origina en esta maniquea tendencia –que el diputado electo practica– a separar réprobos de elegidos según convenga al poder en ejercicio o fuera de él".