El acuerdo fiscal a través del cual el gobierno nacional se puso de acuerdo con las provincias incluye un monto de $ 80.000 millones de deuda. A partir de ese número, Nación compensará con un bono a 10 años la baja de los juicios contra el Estado por deuda.

En este sentido, a las provincias que tenían demandas hacia el Gobierno por el reparto de fondos, la Nación compensará el fin de la litigiosidad con la emisión de un bono por $ 80.000 millones de capital, con una tasa de interés del 6% que amortiza anualmente y que tiene un período de 10 años.

La medida se tomará sobre la base del coeficiente de coparticipación. El resultado de este procedimiento será el cobro de intereses en el primer año por $ 5000 millones, y por 10 años, $ 12.000 millones.

A partir del nuevo pacto, el gobierno se fortalece para impulsar las reformas que planteó desde el triunfo electoral. El acuerdo contó con la firma de todas las provincias, con excepción de la del gobernador de San Luis.

El nuevo consenso apunta a reducir la presión tributaria a lA actividad económica, el desistimiento de los juicios por deuda entre las jurisdicciones y el fin de la discusión de la coparticipación del Fondo del Conurbano.