María Julia Oliván realizó una penosa nota donde justifica el aumentazo al transporte que anunció el Gobierno la semana pasada.

La periodista en Infobae hizo una crónica titulada: "El plan detrás del tarifazo que abarata el pasaje de los más pobres".

Allí afirma que "abarata el costo de los viajes de los sectores más bajos de la pirámide social".

Y agrega para justificar al macrismo: "Aquellos que sólo pueden acceder a un trabajo que queda tan lejos de sus casas que tienen que viajar entre dos y tres horas. Es decir, los más humildes".

Para ello sigue en la línea de los funcionarios macristas: "Según datos presentados por el Ministerio que conduce Guillermo Dietrich –y que esta semana se llevó un aprobado de parte del equipo de discursos y comunicación de Presidencia por la conferencia en la que se anunció el aumento-, el universo de gente que será beneficiada por la Red SUBE está compuesto por el 45% de las personas que trabajan en servicio doméstico, el 33% de quienes cobran la AUH, el 33% de quienes cobran el Plan Progresar y el 31% de los jubilados y pensionados", expresa.

Casi en forma de burla, Oliván sigue en su nota de Infobae: "Ahora bien, si tenés la mala suerte de que tu trabajo te quede a sólo un viaje en subte de tu casa, el tarifazo es para vos, amigo de clase media de la Ciudad o el Conurbano. Total, la Ciudad es un territorio conquistado por el PRO".

Defiende al macrismo: "Sin embargo, si inscribimos ese anuncio en el marco de los movimientos políticos que suceden en la provincia de Buenos Aires, podemos ver un plan, que es concreto y tiene que ver con los hipernombrados "problemas de la gente" pero también con el desafío más fuerte que tiene Cambiemos si quiere seguir en el poder en el 2019: conquistar el Conurbano bonaerense y -los más entusiastas agregan- desterrar para siempre el reinado del PJ bajo cuyas gestiones sólo se profundizaron las cifras de pobreza y postergación".

Y asimismo le pega al kirchnerismo: "Demasiada dispersión mientras avanza como un tractor el plan de Cambiemos, denunciado por los nostálgicos kirchneristas como el "brutal ajuste macrista"".