El ministro de Energía y Minería, Juan José Aranguren, anunció este viernes un aumento de 24%, en promedio en todo el país, sobre la tarifa de gas para sectores residenciales y comerciales, a partir de este sábado, 1 de abril.

El incremento incluye una suba de 10,2% en el precio del gas en boca de pozo, de 3,42 a 3,77 pesos por millón de BTU (unidad térmica británica) y un ajuste parcial, de sólo un tercio de lo que hubiera correspondido, para los servicios de transporte y distribución.

Las subas serán de entre un 20 y 36 por ciento, siendo el valor más alto el que afectará a la mayoría de los usuarios, comentó el funcionario.

El tarifazo de este año se completará con otro incremento en noviembre, es menos si se tiene en cuenta que el año pasado fue, en promedio, de 300 por ciento, pero es el doble de la pauta inflacionaria que estipuló el Gobierno para este año, y sólo con este primer incremento de 36 por ciento.

"La factura media mensual para el 51 por ciento de la población será menor a 250 pesos y un 20 por ciento tendrá facturas entre 250 y 500 pesos mensuales", señaló Aranguren. En ese sentido, resaltó que "el 71 por ciento de la población va a tener una factura menor a 500 pesos por mes".

Destacó así que su gestión pretende alcanzar "un suministro sostenible en el tiempo y subsidiar solamente a los que lo necesiten".

"El 78 por ciento de la factura continúa siendo subsidiado", puntualizó Aranguren. El funcionario argumentó que del total del aumento, un "32 por ciento corresponde a transporte y distribución y el restante a los impuestos".

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