El diario La Nación contó de forma natural un dato escalofriante: el Gobierno espía al técnico informático Diego Lagomarsino en el marco de su propia investigación por la muerte de Nisman.

Luego del polémico informe de Gendarmería que reafirmaría la teoría del homicidio del fiscal, el centenario matutino reveló de parte de fuentes del Gobierno que, por iniciativa de la propia Casa Rosada, policías de civil siguen a Lagomarsino "con total discreción" para conocer sus movimientos.

La justificación es, según el Gobierno, evitar que Lagomarsino "se fugue" ahora que la investigación por la muerte del fiscal parece direccionarse, y tras el cambio de Gobierno, hacia la hipótesis del homicidio.

La movida es a las claras ilegal: Lagomarsino no está imputado en la causa aun, por lo que mucho menos pudo haber pedido el juez Ercolini una investigación de este tipo sobre él.

Los oficiales "observan sus movimientos para que, en el caso de que existan sospechas, los efectivos den aviso inmediato al fiscal Jorge Taiano para que tome las medidas correspondientes", se anima a afirmar el diario, con la firma de Mariano Obarrio. "Los efectivos están de civil, lo monitorean a distancia prudencial, no es algo oficial ni pedido por el juzgado, pero es algo que hay que hacer para prevenir una eventual fuga", explicaron.

Al llegar a la Presidencia, Macri asumió procesado por la causa de las escuchas ilegales en la Ciudad, realizadas por el espía y empleado del Ministerio de Educación Ciro James. Entre las víctimas de este espionaje estaba el ex cuñado de Macri Néstor Leonardo. A los pocos días de asumir, el juez Sebastian Casanello lo sobreseyó.