Con dos goles de un Messi contundente y dueño del equipo, Argentina remontó un comienzo caótico ante Ecuador y, por ahora, se clasifica al Mundial de forma directa.

Ni el más pesimista de los argentinos imaginó un comienzo tan difícil para la Selección: A los 40 segundos, sin tiempo ni para acomodarse en el sillón para hinchar por la Argentina, Romario Ibarra aprovechó un pelotazo frontal y puso el 1 a 0 para Ecuador.

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El tanto congeló a todos, incluso al equipo de Jorge Sampaoli, que pasó unos cuantos minutos aturdido y con más ímpetu que desarrollo futbolístico. Incluso, el elenco local no dejó de generar peligro.

Pero cuando la noche parecía ponerse cada vez más tormentosa para el equipo argentino, Messi apareció para cargarse el equipo al hombro y desplegar toda su magia. La 'Pulga' apareció a los 12 minutos en el centro del área y fue asistido por Ángel Di Maria desde el costado izquierdo para poner el 1 a 1.

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Con el empate, el combinado nacional se acomodó un poco más en el partido y empezó a salir favorecido en el intercambio de llegadas. Messi entendió que era el momento de golpear rápido y dos veces, peleó un pase deficiente ante la defensa y metió un fuertísimo remate apenas pisó el área y festejó el 2 a 1.

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Tras ponerse en ventaja, la Selección sintió el esfuerzo en la altura de Quito y le costó recuperarse. Ecuador intentó aprovechar el momento, pero no estuvo preciso ni eficaz y la defensa visitante, con algunos problemas, consiguió sostener el tanteador.