Un día después de la asunción de Donald Trump y de una jornada marcada por las protestas, el arco opositor al nuevo gobierno republicano tomó las calles de Washington, con el movimiento feminista a la cabeza, para advertir que no aceptarán un retroceso en materia de derechos sociales.

La movilización de mujeres se replicará en al menos 62 países,con un total de 616 marchas convocadas en distintas ciudades, 17 de ellas en México.

En Estados Unidos, los carteles muestran el repudio contra Trump, el pedido por el aborto y el rechazo a las palabras del presidente de Estados Unidos, quien en un audio había afirmado que podría agarrar a las "mujeres guapas sin esperar respuesta" de ellas.

La protesta, bautizada Marcha de las Mujeres en Washington, un nombre que toma prestado de otras movilizaciones multitudinarias en la historia del país, fue convocada por una plataforma feminista luego que la victoria de Trump en las urnas en noviembre pasado desatara una ola de protestas espontáneas en las mayores ciudades y universidades del país.

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"La retórica de este ciclo electoral insultó, demonizó y amenazó a muchas de nosotras: inmigrantes con cualquier status legal, musulmanas y fieles de otras religiones, personas que se identifican como LGBTQIA, nativas, negras, morochas, personas con discapacidades, sobrevivientes de ataques sexuales. Nuestras comunidades están dolidas y tienen miedo", explicó la declaración de origen de la plataforma en su página web.

"La Marcha de las Mujeres en Washington enviará un valiente mensaje a nuestro nuevo gobierno en su primer día en funciones y al mundo entero de que los derechos de las mujeres son derechos humanos. Nos unimos porque reconocemos que defender a los más marginales es defendernos a todos", concluyó la organización que liderará la protesta, a la que ya se comprometieron más de 200.000 personas en la red social Facebook.

La cantidad de personas que se acercaron a Washigton fue creciendo al correr de las horas y alcanzó las 500.000 personas. Según cifras oficiales, cientos de colectivos pidieron permiso para estacionar en Washington, una cifra muy superior a los que llegaron ayer para la asunción del nuevo presidente.

La protesta comenzó a las 10 de la mañana (12 hora argentina) muy cerca del Capitolio.

A lo largo de los últimos días, en cada esquina de la ciudad, en cada acto o ceremonia antes y después de la asunción presidencial, se podía descubrir a una mujer -niña, adolescente, adulta o mayor de edad- que llegó a Washington con el objetivo último de participar en la "gran marcha del sábado", como se la conoce en la calle.

Lo que comenzó como una convocatoria para ratificar el rol de las mujeres en la sociedad estadounidense y rechazar la mentalidad machista y violenta expuesta por Trump, se fue convirtiendo en el escenario perfecto para incluir no sólo a todos los sectores y grupos sociales directamente agraviados, sino también a todas aquellas personas que se oponen a la retórica y las propuestas del flamante presidente.

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