El gobierno nacional y los gobernadores alcanzaron un acuerdo para la firma de un nuevo Pacto Fiscal, que buscará un mayor control del gasto público y bajar la presión tributaria sobre la actividad económica en las provincias.

El presidente Mauricio Macri celebró el entendimiento. "Sé que ha habido incomodidades, pero todos sabemos que tenemos una responsabilidad enorme y no podemos esperar porque hay cuestiones de pobreza y empleo que debemos resolver", dijo al sentarse a la mesa con los mandatarios provinciales.

"Estamos convencidos de dar un gran paso adelante, no es fácil un acuerdo de este tipo con puntos de partida tan distintos", reconoció.

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El Presidente no formó parte de las duras negociaciones, pero sí encabezó el acto de firma cuando el entendimiento ya había sido alcanzado. Antes de poner la firma, el jefe de Estado sostuvo que este es "un paso hacia el reformismo", que combina un entendimiento de reforma fiscal y reducción del déficit nacional y del consolidado de las provincias.

San Luis es la única provincia que no aceptó las condiciones planteadas por la gestión de Macri. Otra provincia que estuvo en duda hasta el final fue Santa Fe, pero el gobernador Miguel Lifschitz confirmó que finalmente se sumará al entendimiento general.