En su nueva estrategia electoral para las legislativas de este año, el equipo de marketing de Cambiemos apuesta a mostrar al presidente más humano y cercano al común de la sociedad. Así fue que decidieron enviar a Mauricio Macri a jugar al ping pong en un histórico bar de Villa Crespo.

Se trata del bar San Bernardo, ubicado en la avenida Corrientes y Acevedo, donde disputó un partido "casual", pero con micrófono, con ancianos que vestían remeras con propaganda de la Ciudad.

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"Carlos tiene 87 años y se junta todos los sábados a jugar al ping pong con sus amigos. Me mandó un mail para que me sume y hoy estuve con ellos en el Bar San Bernardo de Villa Crespo".

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Lo que le faltó aclarar a Mauricio Macri es que para ello utilizó el helicóptero presidencial, que gentilmente estacionó en la cancha del club Atlanta, y que dicho encuentro, irrelevante en términos de gestión, obligó a gastar dinero en los costos del operativo mientras en paralelo se justifica que el Estado antes despilfarraba el dinero.

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