El presidente Mauricio Macri volvió a la carga contra la procuradora Alejandra Gils Carbó pero reconoció a la vez que uno de los motivos por la que quieren desplazarla es la cantidad de denuncias en contra que vienen sufriendo los actuales funcionarios públicos.

Macri viajó a la provincia de Córdoba en donde brindó una conferencia de prensa junto al ministro del Transporte, Guillermo Dietrich, y el gobernador, Juan Schiaretti. El jefe de Estado calificó allí a Gils Carbó como una "manifiesta militante K" y sostuvo que la titular del Ministerio Público Fiscal "no es imparcial".

Sin embargo, en un ato de sincericidio, agregó como parte de de los motivos para desplazar a Gils Carbó las "imputaciones al Gobierno". En este año y medio, el gabinete acumuló acusaciones varias en causas como las de dólar futuro, la deuda del Correo Argentino, Avianca y el acuerdo con Qatar.

"Si de algo estoy orgulloso es de haber traído un equipo que trabaja con honestidad", enfatizó Macri como forma de desestimar las causas que sus ministros y él mismo tienen en la Justicia.

Asimismo, Macri se refirió al escándalo de las coimas de Odebrecht y acusó a la oposición en Diputados de "no querer" que la empresa brasileña "hable", por el rechazo al polémico artículo 37 de la Responsabilidad Penal Empresaria que le permitía a la Casa Rosada acordar directamente con la misma. Y descartó poner en duda las otras obras de Odebrecht con otra inesperada definición: "No significa que en todas las obras hayan hecho lo mismo".