Mauricio Macri llegó a Estados Unidos y arrancó con chistes y bloopers, como acostumbra el presidente argentino en la mayoría de las visitas oficiales a países extranjeros.

En Houston, se atrevió a eso y más. Según revela el diario La Nación, "Mauricio Macri regresó a esta ciudad después de 38 años, recordó al finalizar su discurso, en el almuerzo con petroleros en el hotel The Houstonian".

Embed

Y cuenta el matutino qué pasó en el momento del brindis. Allí Macri "contó que vino a jugar un partido a una liga de fútbol en Austin, y fue el goleador de la final. Pero no quedó ningún registro. Macri dijo, en broma, que contaba con que el gobernador de Texas, Greg Abbot, quien no fue al almuerzo, le llevara alguna prueba", en chiste narró así el mandatario.

Pero cerró con una insólita frase. "Mi hijo doesn´t believe me", afirmó el Presidente en un inglés fallido mezclado con español. La Nación destacó que "fue la única frase que dijo en inglés". Le faltó aclarar que errónea...

En esta nota