El Presidente ya se encuentra en Nueva York, en donde se prepara para su primer discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas. Antes, Macri tuvo un mano a mano con el premier de Rusia, Vladimir Putin, con quien se quiso hacer el gracioso aunque falló.

Según cuenta el matutino La Nación, el cruce entre ambos mandatarios se dio en la cumbre del G-20, hace dos semanas en China. Allí, Macri quiso "romper el hielo" con Putin con un chiste futbolero: le dijo que Argentina dará el batacazo en el Mundial de Rusia 2018 y que Messi ganará la Copa en su país. Putin no entendió a cuento de qué venía el comentario.

"Lo miró serio y le preguntó, a través del traductor, si lo estaba cargando", contó a La Nación un funcionario que dialogó con Macri, quien se sorprendió por la fría-aunque previsible para el resto del mundo- reacción del mandamás ruso.

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