El Presidente Mauricio Macri se presta a eliminar los denominados "feriados puente" a través de un DNU. La medida incluye un doble perjuicio a los trabajadores, ya sea porque perderán un par de días de descanso durante el año o porque no podrán cobrar horas extras si les tocara ir a trabajar en esos días.

El DNU, que saldrá para no tener que discutir el proyecto en el Congreso, como se envió en un principio, se firmará en un país en el cual los trabajadores en relación de dependencia reciben solo 14 días corridos (hasta 10 hábiles) de vacaciones por sus primeros años de antigüedad. El número está muy por debajo de la región y la mayoría de los países desarrollados y hasta por debajo de lo otorgado en países africanos o del Sudeste asiático, señalados por tener las legislaciones más anti-obreras que permiten mano de obra barata.

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Solo con cruzar el Río de la Plata, por ejemplo, uno verá que en Uruguay un empleado gozará de 20 días de vacaciones pagas. Ese número asciende a 26 en Brasil, mientras se encuentra en 15 días en Chile, 12 en Paraguay y otros 15 en Bolivia, según datos oficiales que recolectó el Banco Mundial.

Así, un trabajador argentino gozará de menos días no laborables reconocidos por ley que su par de Congo (26), Zimbabwe (22), o Argelia (22), por citar otras naciones con calidad de vida inferior a la Argentina. Inclusive, es menor que los días que dan a los camboyanos (18), los oriundos de la República de Laos (15) y en sintonía con los vietnamitas (12). China, Tailandia y Filipinas, con 5 cada uno, son más duros que nuestro país.

En el mundo desarrollado, toda Europa otorga más días de descanso para sus trabajadores. Un español gozará de 22 días, un francés 30, un alemán 24 y un inglés, 28. Canadá, en cambio, otorga 10 días hábiles, en línea con la ley de Contrato de Trabajo de nuestro país, en tanto que no existe una norma que obligue en Estados Unidos a dar vacaciones pagas. Sin embargo, es una práctica extendida en las empresas otorgar ese beneficio como parte del combo que implica la remuneración.

Lo cierto es que, viendo los datos, no hay una correlación entre la cantidad de días de descanso y el nivel de desarrollo de un país. O, dicho de otro modo: no es cierto que reduciendo los días no laborables necesariamente la economía vaya a crecer y haber más riqueza para todos.

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