“Si la violación es inevitable, relájate y goza”, dijo Macho Castaña en el nuevo programa de Mariano Iúdica por América TV. No se trata de una “frase fuerte” como se escuchó de fondo a uno de los panelistas. Ni se trata que “Cacho es así” como justificó el conductor. Tampoco es una frase sacada de contexto ni un chiste ni polémica: es directamente violencia, apología de la violencia machista y de la cultura de la violación en su máxima expresión.

La frase de Macho es tan obviamente machista y misógina que no hace falta explicarla. Pero es también anacrónica. El contexto en el que se dice esa frase es el país que dijo Ni Una Menos, que se plantó contra las violencias machistas, pero también es donde se denuncian casi 50 ataques sexuales por día, tantos otros quedan silenciados entre las paredes de las casas, los trabajos y diversos espacios; el país donde una mujer es asesinada cada 30 horas por el sólo hecho de ser mujer. En ese mismo país la televisión comercial hace lugar para los dichos de Macho Castaña.

A las feministas no nos sorprenden sus frases. Nos resuena todavía esa canción que dice que “si te agarro con otro te mato, te doy una paliza y después me escapo”. Una directa apología del femicidio, una letra que hoy no tiene lugar y que debe ser repudiada en perspectiva.

Sorprende que, hoy en 2018, nadie lo haya sacado del aire en ese momento ni haya repudiado ahí mismo la apología de un delito contra la integridad sexual. Es que el mensaje de Macho Castaña fue para otros varones, para reforzar la complicidad machista y así quedó en evidencia en el programa. El conductor buscó excusas para justificarlo, un panelista varón que intervino recibió más violencia verbal por parte de Macho Castaña. No se trata de corrección política, para que exista un verdadero cambio cultural los varones tienen la obligación de traicionar esa complicidad machista, cortarse el mambo entre ustedes.

La escena tuvo un amplio repudio en las redes sociales, portales, radios y en otros programas de televisión. ¿Alcanza? ¿Es suficiente con repudiar? El problema no es únicamente Macho sino todo un ecosistema televisivo que avala estas frases y que tampoco hace lugar para las transformaciones que se vienen dando en los últimos años. O que parece transitar un camino paralelo. El feminismo llena las plazas, las calles, ocupa lugar en centros de estudiantes, espacios de trabajo, universidades, sindicatos y un largo etcétera, pero no tiene lugar en la televisión argentina.

Entonces el repudio generalizado es un síntoma: la evidencia que la tolerancia a la violencia machista bajó para siempre y que las mujeres, lesbianas, travestis y trans ya no se van a callar más. Como dicen las actrices de Hollywood que salieron a decir #MeToo y acompañar las denuncias de acoso: el tiempo se acabó.

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