Hace cuatro meses, el presidente Mauricio Macri visitó la fábrica Drean, que inauguraba una nueva línea de producción. "Yo confío en ustedes", les dijo a los trabajadores que fueron a visitarlo. Hoy la situación es completamente distinta a la prometida y la firma decidió cerrar por una semana dos de sus plantas, suspendiendo así a 1.500 trabajadores.


El motivo de esta decisión es un exceso de mercadería ante una caída en la demanda, y el efecto de la ola de importaciones.

Fuentes de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) de Córdoba señalaron, en diálogo con Noticias Argentinas, que en las próximas horas representantes del gremio se reunirán con autoridades de la firma para analizar la situación ya que hasta el momento no fueron notificados formalmente sobre la suspensión. Evaluaron, además, que la medida es una "manera de evitar despidos".

De acuerdo a lo estimado, la suspensión se llevará a cabo entre el 31 de octubre y el 6 de noviembre ante una alicaída demanda en medio de un escenario económico recesivo.

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Meses atrás el presidente había visitado las instalaciones de la firma y había destacado una de las nuevas líneas que salía al mercado. La noticia se suma a otras de igual tenor, en el que marcas reconocidas se ajustan en este nuevo contexto.. Así, Arcor anticipará las vacaciones de unos 400 trabajadores, y Fiat había suspendido a 1.500 operarios. Todos tienen en común haber recibido la visita de Macri anunciando las buenas noticias para los trabajadores.