Tras el veto a la ley antidespidos y una promesa empresarial que duró poco, la CGT avanza en reclamarle al Gobierno y el sector patronal un acuerdo para frenar todo tipo de cesantías por 90 días. Mientras tanto, la idea de un paro sigue descartada.

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Por ello, los principales dirigentes de la central sindical se reunirán este jueves para afinar la postura que llevarán a la mesa de diálogo. Según afirmó un importante dirigente cegetista al matutino El Cronista, "el deterioro del salario y el empleo son las dos principales preocupaciones. Logramos acordar la compensación de fin de año que es una ayuda. Ahora necesitamos alguna herramienta que nos garantice frenar los despidos".

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El sindicalista se refería al acuerdo tenue en el que abrieron la discusión para pagar un bono de fin de año, que no es obligatorio y en el que los 2 mil pesos apenas son una "referencia", no un monto mínimo.

En abril, la CGT marchó al monumento del Trabajo para reclamar que se frenen por ley los despidos, ante un contexto recesivo que ya comenzaba a hacer estragos. La ley, finalmente, se aprobó pero luego fue vetada por el Gobierno, sin que eso implicara un empeoramiento de las relaciones con los gremios.

CGT y movimientos sociales

En el medio, como forma de aplacar los ánimos, el Gobierno hizo firmar a grandes empresarios un documento en el que se comprometían a no despedir trabajadores por 90 días. El mismo no tenía ningún respaldo legal y tampoco se cumplió, ya que los despidos continuaron después de ese acto.

Según el INDEC, la desocupación ascendió a 9,3% en el segundo trimestre de 2016, contra 5,9% que midió el mismo organimos a finales de 2015. Según el Ministerio de Trabajo, en el último año se perdieron 92 mil puestos en blanco solo en el sector privado.