Con el esquema actual de Impuesto a las Ganancias, los supervisores y cargos gerenciales son los más perjudicados, de acuerdo a Gestión Compartida (GC), una empresa especializada en liquidar haberes y administrar personal.

Para Carlos Stefan, Gerente de Administración y Liquidación de GC, "con el esquema actual de Ganancias los niveles gerenciales quedan en una incómoda posición media: no tienen la holgura económica de sus superiores, pero sí reciben un excesivo castigo impositivo a su 'riqueza'. La escala utilizada causa que se tome por ricos a trabajadores de clase media que en la realidad destinan por completo su remuneración al sostenimiento del hogar".

LEER MÁS: Massa dice que más trabajadores pagarán Ganancias con la reforma del Gobierno

Sobre la base de los datos con los que cuenta la compañía, un empleado con un salario mensual de $ 25.000 aporta $ 260 (como promedio mensual del año, incluyendo aguinaldo). Pero si se sube de categoría, un asalariado con una remuneración de $ 30.000 aporta $ 1.340, es decir, un 415% más. Del mismo modo, un trabajador que cobra $ 35.000 al mes aporta $ 2.740, cifra un 104% superior a la de la categoría anterior.

A nivel regional, mientras que Argentina se encuentra por debajo de países como Uruguay y Perú con respecto a la incidencia de este impuesto en salarios medios-bajos, es el país con la mayor carga impositiva en Ganancias en el nivel de los sueldos medios-altos. Chile, por su parte, cuenta en ambos casos con la menor carga impositiva.

En consecuencia, un empleado con un salario de $ 75.000 pagaría aproximadamente $ 16.380 de Ganancias, un número prácticamente 10 veces mayor que el que paga un trabajador con un salario de $ 32.000, que abonaría $ 1.923, según las estimaciones de GC en Apertura.

En esta nota