Ante la posibilidad de que la Corte Suprema de Justicia habilite a la cadena de farmacias Farmacity a expandirse por la provincia de Buenos Aires, el Defensor del Pueblo bonaerense, Guido Lorenzino, advirtió sobre las consecuencias que esta decisión puede provocar. En ese sentido, señaló que la firma que fundó y dirigió Mario Quintana, coordinador del gabinete económico de Mauricio Macri, quiere "monopolizar y carterizar el mercado de la salud pública".

La Defensoría del Pueblo de la Provincia se presentó como amicus curiae en el expediente que llegó a manos del máximo tribunal, donde Farmacity pide entrar en el territorio bonaerense aunque recibió el rechazo del colegio de Farmacéuticos de la provincia, que agrupa a 4.500 farmacias. "Cuestionan la ley vigente, que exige que un farmacéutico sea parte de la sociedad comercial, que no sea una sociedad anónima como es Farmacity y que se radique de acuerdo a las necesidades de los bonaerenses y no donde quieran ponerse", explicó Lorenzino.

Asimismo, el ombudsman bonaerense marcó que existe un conflicto en cuanto al acceso a los medicamentos. "En la medida que no hay una planificación de la red de farmacias, las comunidades más pequeñas se van a quedar sin farmacias y lo que la Provincia necesita es que tengan acceso a los medicamentos y no que se vendan solo en donde se radiquen estas compañías sin ningún tipo de control ni planificación", dijo.

En diálogo con El Destape, Lorenzino advirtió que Farmacity terminará "perjudicando la actividad y monopolizando el mercado de medicamentos" y aseguró que "Farmacity busca tener un control del mercado de medicamentos en la Argentina sin ningún tipo de regulación para, desde la comercialización, quedarse con la fabricación y con lo que tiene que ver con el control de las obras sociales".

Por otro lado, apuntó contra el juez de la Corte Suprema Carlos Rosenkrantz, quien fue uno de los abogados patrocinantes de Farmacity antes de llegar a actual cargo, y contra el resto de los cortesanos a quienes les pidió que se excusen de seguir la causa. "Rosenkrantz les va a generar una presión a todos los colegas de su tribunal. Estoy convencido que esto les genera un condicionamiento al resto de los miembros y, ara evitar cualquier tipo de suspicacia, recusamos y pedimos el apartamiento de los miembros de la Corte para este caso puntual. El fallo, aunque vaya en uno u otro sentido, va a estar sospechado e inmerso en esta sospecha", cerró.