La American Task Force Argentina (ATFA) sostuvo hoy que los "ataques" del gobierno al Citibank "muestran al mundo que la Argentina no es un lugar amigable para inversiones o negocios".La entidad, que se presenta como "una alianza de individuos y organizaciones unidos para una conciliación justa y equitativa del incumplimiento de pago y la reestructuración de la deuda soberana del gobierno argentino", sostuvo que la conferencia de prensa ofrecida hoy por el ministro Axel Kicillof fue "otro intento desesperado por distraer".

"Si Kicillof está molesto con el Citi es porque destruyó su falsa narrativa sobre los acreedores. Atacar a los titulares de bonos en default (de los cuales hay varios miles) y al Citibank, es también un intento de Kicillof para distraer al público argentino de su pobre historial como ministro de Economía", señaló ATFA en un comunicado.

Para ATFA, "Kicillof debe haber quedado bastante avergonzado de que el Citi logró llegar un acuerdo con los acreedores de la Argentina, debido a que el ministro perdió tanta energía en el pasado años tratando de pintar falsamente a los acreedores como intransigentes".

Luego de reseñar las instancias judiciales en Nueva York, la entidad indicó que el ministro "inició una amplia campaña de intimidación en contra del Citi" que, por su parte, "para evitar nuevos actos de hostigamiento", negoció "una resolución con los tenedores de bonos" y "abandonó su negocio de custodia".

Según ATFA, "los acreedores han dejado en claro que les gustaría negociar una solución mutuamente beneficiosa con Argentina" y que "los beneficios económicos inmediatos de la resolución de esta disputa están bien documentados".

Sin embargo, para la entidad, Kicillof "se niega a sentarse" a negociar e incluso "preferiría tener más litigios", al punto que "ahora quiere demandar al Citi". "Al hacer acusaciones infundadas contra los acreedores y las empresas argentinas, Kicillof muestra al mundo que la Argentina no es un lugar amigable para inversiones o negocios", aseguró ATFA, para cuyos integrantes "esto sólo perjudica a la economía argentina y dificulta la prosperidad de su pueblo".

La entidad advirtió que "Kicillof puede seguir despotricando contra los acreedores, pero no hace nada para poner fin a la disputa con ellos" y finalizó su declaración instando a "entablar un diálogo para acabar con el default de 2001".