La defensa del empresario Lázaro Báez pidió ayer la declaración testimonial de la ministra de Seguridad Patricia Bullrich y de otros funcionarios por una supuesta maniobra que llevó a la detención del constructor patagónico, cuando el juez Sebastián Casanello argumentó que Báez viajó en su avión desde Río Gallegos, el 5 de abril pasado, sin plan de vuelo previo.

No obstante, como estaba previsto llegó al aeropuerto de San Fernando y había una multitud de medios esperándolo, con el dato de que sería apresado. Es decir que no existió ningún plan de fuga ni incertidumbre sobre el destino final del avión. El argumento de la defensa es que Báez fue apresado sobre la base de una mentira y piden que se investigue.


En este sentido, los abogados de Báez, Maximiliano Rusconi y Gabriel Palmeiro, se presentaron ayer ante el juzgado de Sebastián Casanello para cuestionar, de hecho, la detención del constructor. El magistrado tiene la causa por lavado de dinero cuya pieza central es aquel video en que se ve el conteo de dinero en la financiera SGI.

Otra causa sobre Báez está en manos del juez Julián Ercolini, por supuesto sobreprecio y preferencia en las obras públicas. Los abogados piden por eso que declare la ministra Patricia Bullrich, como responsable del operativo y de los policías que actuaron, y además solicitan que se verifique en los aeropuertos patagónicos que en ningún momento el avión cambió de rumbo ni tenía otro destino que el prefijado.

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