La última ronda de declaraciones testimoniales en la causa que investiga el origen de los fondos que le robaron a Gabriela Michetti terminó por confirmar que la Fundación SUMA no confeccionó ningún tipo de recibo por las supuestas donaciones. El propio asesor de la vicepresidenta -imputada en la causa- confesó que el dinero fue recolectado dentro de su despacho en el Senado.

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Según se desprende en la declaración testimonial de Santiago Riobó a la que tuvo acceso El Destape, el empleado de la Fundación SUMA y asesor de Michetti en el Senado admitió haber sido uno de los encargados de la colecta de fondos para la cena de fin de año por expreso pedido de la vicepresidenta, y, señaló que el dinero fue juntado en el propio despacho del Senado: "Todas las personas que mencioné me entregaron el dinero en el despacho de Senadora, en la planta baja del Senado, porque fue antes del 10 de diciembre de 2015", explicó en su declaración, tomada en sede judicial el pasado 11 de octubre.

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Riobó aseguró que no confeccionó ningún tipo de recibo ni documento respaldatorio por todas las donaciones que fueron juntando: "Fue de esa manera porque cuando Gabriela nos pidió colaboración, me solicitó que fuera anotando los nombres y los montos para después hacerles los recibos y para agradecerles a cada uno", detalló.

En este sentido, el empleado de Fundación SUMA, que también cuenta con un jugoso contrato categoría A1 en el Senado, aseguró que también participaron de la recaudación el presidente provisional de la Cámara Alta, Federico Pinedo, Silvina Michetti y Alejandra Illia, hermana y la prima de la vice, que también trabaja junto a ella en el Senado, aunque no en la Fundación, quienes le entregaron $70.000 y $75.000 en otro sobre dentro del despacho de la vice, por los cuales tampoco se habrían confeccionado recibos: "Con motivo de esos aportes, entiendo que Federico Pinedo y Silvina Michetti no entregaron recibos por las donaciones realizadas, porque la modalidad era la misma; esto es, entregar un listado con los nombres y montos para que una vez que Gabriela entregara el dinero a la Fundación se confeccionen los recibos correspondientes", declaró en sede judicial Riobó.

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Por otra parte, Riobó contradijo a la propia prima de la vice, quien en su declaración ante el juez Lijo aseguró no haber participado "en ninguna de las colectas" de la Fundación SUMA: Alejandra Illia que trabajaba en el despacho y se había encontrado con Silvina Michetti, quien es prima de Alejandra y hermana de Gabriela, le entregó otro dinero que Silvina había recaudado también a pedido de Gabriela entre su entorno familiar y de amigos de la localidad de Laprida", dijo el empleado de Michetti, contrariamente a lo afirmado por Illia ante el juez al día siguiente.

Por último, el propio Riobó admitió haber realizado aportes a la Fundación anteriormente, aunque con tarjeta de crédito y vía web. Sin embargo, realizó una última donación por $2.500 a fin de año y, al igual que en todos los otros casos, la hizo en efectivo, y tampoco confeccionó recibo, siquiera a sí mismo: " Respecto de los dos mil quinientos pesos que aporté a principios de 2015 no tuve recibo porque se iba a confeccionar una vez que ingresara el dinero a la Fundación y finalmente no pasó", concluyó.

Por otra parte, los testigos que declararon la semana pasada en la causa, admitieron haber realizado aportes en efectivo a la Fundación que preside Michetti, aunque, en todos los casos se repite el mismo modus operandi: ninguno de ellos cuenta con el comprobante de extracción bancaria así como tampoco recibieron un documento que respalde su aporte a SUMA, que cada vez está más complicado ante la Justicia.

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