Con la paritaria aún abierta, el Gobierno de la Ciudad creó una gerencia que se hará cargo de un área educativa. Ahora un funcionario designado, en lugar de un docente de carrera, será quien decida los contenidos, las designaciones y los ascensos.

Con la Resolución 2307/17, el Ministerio de Educación de Soledad Acuña transfirió idiomas extranjeros, que dependía de la Dirección de Primaria, a una flamante gerencia operativa en el área de Planeamiento e Innovación. La decisión incluye a los centros de idiomas.

La Dirección de Primaria pertenece al estatuto y, al igual que las secretarías y supervisiones, son concursadas por docentes con antecedentes, que hacen su carrera en la escuela pública.

Acuña fue subsecretaria de Coordinación Pedagógica y Equidad Educativa cuando Esteban Bullrich era el titular de la cartera educativa porteña y fue convocada por el jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, recién cuando los principales cuadros pasaron al ámbito nacional. Esta decisión del PRO de desprofesionalizar la educación va en línea con el perfil de funcionarios que no pasaron por los colegios públicos antes de decidir su destino desde el Estado.

A partir de ahora, con este decreto ministerial, un gerente designado decidirá currículum, plantas, designaciones y ascensos. La convocatoria para cubrir el cargo permanece abierta.

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Graciela Soiza, secretaria de Educación Curricular de UTE, explicó a El Destape que no habían sido notificados de esta decisión hasta ya publicada en el Boletín Oficial de la Ciudad. “La docencia tiene escalafones: un maestro puede llegar a supervisor y supervisor adjunto. La desprofesionalización de la carrera puede tener consecuencias directas en la educación”, alertó.

El sindicato de maestros será recibido por el ministerio recién el miércoles, una semana después de que Acuña tomara la brusca resolución. Considera a la resolución “un nuevo atropello contra la escuela pública y el estatuto del docente”, por lo que exigen su derogación.

Acuña aún no quiso cerrar la paritaria, ya que la cerró por decreto, a pesar de que se avecina el receso de invierno con los maestros porteños en las aulas casi ininterrumpidamente desde abril. El martes se dará una nueva medida de fuerza en reclamo de un aumento de sueldo.

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