Horacio Rodriguez Larreta busca generar un tratamiento express de un nuevo proyecto de ley que "privatiza" el Subte por otros 15 años a partir del 2018. Ésto deja en evidencia las contradicciones con el PRO en el pasado y el niguneo a una contundente estadística.

Se trata de una maniobra impulsada por el Ministerio de Desarrollo Urbano y Transporte de Franco Moccia, bajo la tutela del Jefe de Gobierno porteño. El texto final pasó antes por la legisladora Graciela Ocaña y Diego García Vilas, presidente de la Comisión de Obras y Servicios Públicos de la Legislatura.

En los últimos meses del 2017, la histórica concesión a Metrovías, que desde la privatización del Subte lo opera, finalizará, por lo que Larreta busca un tratamiento rápido del proyecto. Casi en perfecta armonía, también es el fin de la "Emergencia en el servicio", que ya había sido prorrogada varias veces, y daba una amplias libertades de gasto a SBASE.

No descarta ampliar la licitación pública al extranjero, por pedido de Ocaña, y se otorgaría con moño el servicio subterráneo por 12 años con una posible prorroga que los asciende a 15.

Pese a que, en un estudio encargado por la propia SBASE, el 82% de los usuarios consultados desean la operación estatal del servicio, el Gobierno lo tiene descartado y, para colmo, Desarrollo Urbano aseguró tener en mira a Keolis y la RATP, dos empresas estatales de Francia.

En el año 2012, cuando el servicio fue traspasado del Estado Nacional a la gestión porteña de Mauricio Macri, se rescindió la concesión de 1994 que Metrovías acordó con el entonces presidente Carlos Menem y se firmó un nuevo convenio, bajo las mismas condiciones.

Pese a los rumores de una posible operación estatal, la Ciudad mantuvo el statu quo con un Acuerdo de Operación y Mantenimiento (AOM) por la que la concesionaria sólo opera el servicio y contrata al personal, pero deja a Subterráneos de Buenos Aires Sociedad del Estado (SBASE) con una mayor libertad de acción sobre sus gastos.

Según el metrodelegado por la Línea B Claudio Dellecarbonara, resaltó que "es un costo extra tener el servicio concesionado porque a los gastos que se tiene por el funcionamiento le tenés que agregar lo que se lleva Metrovías"

"Desde 1994 que empeoró la condición de trabajo. Entre despidos, retiros voluntarios y jubilaciones anticipadas quedaron tres mil laburantes en la calle y a los que quedaron, les aumentó la jornada de 6 a 8 horas. Se nos mueren a razón de un compañero por años por falta de medidas de seguridad".

"No cumplió ni siquiera con los pliegos del contrato de concesión y, en paralelo, ha hecho del subte una gran negocio: hasta hace 2 años tenía la potestad de toda la cartelaría subterránea y alquilaba los túneles para pasar fibra óptica, luz y otros cableados", concluyó Dellacarbonara.

Itai Hagman, economista y referente de Ahora Buenos Aires, aseguró que "el servicio tuvo un aumento 682% en 6 años y sin embargo se sigue viajando mal y se avanzó muy poco en la construcción de nuevos metros de subte. A su vez, resaltó que "Metrovías, empresa del grupo Roggio, tuvo sendas denuncias por desviación de fondos y enriquecimiento ilícito".

Cabe destacar que el grupo Roggio está siendo investigado por posibles conexiones con las causa Lava Jato, por su asociación con Odebretch en la construcción de una planta potabilizadora.