En la industria fueguina se llegó a un acuerdo en el que se congelarán los salarios por dos años a cambio del cese de despidos. Sin embargo, el congelamiento de las paritarias no se dio en buenos términos. Oscar Martínez, titular de la UOM en Río Grande, denunció la maniobra: "los metalúrgicos fuimos víctimas de una extorsión por parte del Gobierno Nacional”. Producto de la extorsión, el sector debió aceptar el acuerdo para garantizar la continuidad de los puestos de trabajo.

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“Hemos sido presionados incluso con la posibilidad de la reducción del 30% de nuestros ingresos actuales”, remarcó Martínez, y agregó que desde el Gobierno hay una actitud de expulsar a los habitantes de la provincia.

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Para el dirigente de la UOM, con los cambios impositivos impulsados por el Gobierno "se ponen en riesgo los más de 10 mil puestos de trabajo directos en el sector, que suman un número similar o mayor de indirectos y que hace que alrededor del 60% del empleo privado tenga ese origen y esa fuente de financiamiento o de ocupación”.

"Nos hicieron dunga dunga"

Si bien desde el sector se han mantenido firmes, encuentran dificultades para cambiar la situación. “Esto que es difícil, que es un trago amargo que nos toca afrontar, es también parte de la responsabilidad que hemos asumido de intentar transitar para defender nuestros derechos, la soberanía y seguir viviendo en la provincia”, concluyó Martínez.

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