Aunque no lo digan en público, en el Gobierno ya tienen la mira en las elecciones 2017, sobre todo en la estratégica provincia de Buenos Aires. En esos comicios legislativos el oficialismo buscará consolidarse en un terreno golpeado por la suba de tarifas, la devaluación y la recesión. A pesar de eso, en el PRO se mantienen optimistas y ponen las fichas en dos números: el 35 (por ciento de los votos) y el 45 (días para mostrar una mejora económica).

En el partido amarillo no tienen como objetivo un triunfo aplastante, más allá de alguna frase presidencial, sino apuestan a un triunfo "por un voto", ayudado por un peronismo dividido, al que ven partido en dos y sueñan hasta tres partes el año próximo.


"Con un peronismo razonablemente dividido, podemos ganar sacando más o menos lo mismo que en 2015, un 35%", le confiesa a El Destape una fuente del ala política de Cambiemos. Una persona que se desempeña en la Casa Rosada y trabaja en las campañas PRO lo dice de forma más elocuente: "Tenemos que ganar por un voto la provincia de Buenos Aires".


Para eso no hay candidatos aun, aunque apuestan a instalar la "marca Cambiemos" y luego "llenarla" con el candidato que más mida. "Varios ministros se presentarán el año que viene y no serán candidaturas testimoniales", prometen en Balcarce 50. "Nuestra apuesta es ir de a poco, no hace falta ganar por mucho", agregan.

El rol de la economía

Más allá de que apuestan a ganar con un resultado relativamente bajo, ayudado por la división del peronismo, la economía debe darle un guiño al proyecto de Macri, hoy sumergida en recesión. En el oficialismo ya se conforman con que no haya un escenario de crisis, que no ven posible, para que el resultado electoral sea positivo.

"Si la economía crece mucho, mejor, pero en un escenario neutro ya es bueno para nosotros, nuestro modelo no es poner plata en la calle. Mostraremos pequeñas cosas todos los días", confiesa esta fuente.

Otro es más directo: "No hace falta crecer al 5% para ganar. Tenemos que generar 45 días antes de la elección la sensación de que la economía está mejorando. La gente vota con memoria de muy corto plazo". La carrera ya comenzó.