El Gobierno sigue sosteniendo que el país vive una lluvia de inversión que sacará adelante la economía, generando una reactivación y con eso, más empleo. Sin embargo, los números oficiales arrojan una realidad similar a la del promedio de los años kirchneristas y la gran diferencia se observa en la llegada de dólares provenientes de inversiones financieras.

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En declaraciones a Radio con Vos, el vicejefe de Gabinete, Mario Quintana, aseveró que en los primeros seis meses del año ingresaron al país "más de 35 mil millones de dólares".


"Han entrado más de 35 mil millones de dólares desde la salida del default para financiar la puesta en marcha de la economía argentina, 35 mil millones de dólares en menos de seis meses. Si eso no es lluvia de dólares...", analizó.


Si bien es cierto que el ingreso de dólares este año es superior al del 2015, no lo es menos que eso se explica más por una fuerte caída en el año electoral y que los números en la actualidad muestran un nivel de inversión extranjera directa (IED) similar al 2014, otro año recesivo producto de la devaluación de enero.

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En cambio, donde Argentina sí pegó un salto exponencial en relación a la era K fue en la denominada "inversión de cartera", que se compone de la inversión financiera, como la compra de títulos de la deuda, algo que se disparó a partir de abril, cuando el Gobierno acordó con los fondos buitre y terminó la causa judicial en el tribunal de Thomas Griesa.

Así se observa de la comparación del ingreso de inversión extranjera en el mercado único y libre de cambios que publica el Banco Central. El mismo registró un incremento de 44% de la IED entre 2015 y 2'16 (segundo trimestre), pero los niveles actuales son inclusive levemente inferiores a los de 2014, cuando apenas superaba los U$S800 millones en ese período.

Sin embargo, el ingreso de dólares en dicho lapso supera al de 2012. ¿Cómo se explica? Por los dólares financieros, que van a la compra de bonos y LEBACS, un tipo de inversión de escaso impacto en la economía real.