Pese a que existían numerosas pruebas que mostraban que atacantes cibernéticos habían tenido ingreso a cuentas sensibles del ministerio de Seguridad desde antes del hackeo al Twitter de la ministra de Seguridad, recién este martes se terminó de confirmar que fueron vulnerados unos 30 correos oficiales de la cartera que conduce Patricia Bullrich, contrariamente a lo que ella había afirmado en los medios de comunicación.

Este martes por la mañana, el juez Sebastián Ramos, que investiga el ataque al Twitter de la ministra producido la semana pasada, recibió el informe detallado de la División de Delitos Tecnológicos de la Policía Federal, que estableció que en total, fueron vulnerados más de 30 correos oficiales del ministerio de Seguridad.

Ayer mismo, El Destape publicó un detallado artículo en donde se expuso que la cuenta oficial de la ministra de Seguridad había sido hackeada, al igual que otras cuentas de máxima sensibilidad, como denuncias y el propio sistema de información criminal, y mostró las pruebas de cada una de las capturas obtenidas y difundidas a través de las redes por distintos usuarios.

Embed
Denuncias

Embed
Mail Patricia Bullrich

Embed
Área Información Criminal


Sin embargo, desde el ministerio volvieron a insistir en negar las versiones que circulaban, y al mismo tiempo, resignaron tiempo valioso en proteger a los denunciantes que confiaron en el sistema ofrecido para acusar delincuentes. Ayer mismo, la ministra de Seguridad Patricia Bullrich participó del programa Desde El Llano, que conduce Joaquín Morales Solá en Todo Noticias, donde volvió a negar que se haya tratado de un hackeo masivo, y se limitó a decir que sólo se había vulnerado su cuenta de Twitter.

Las advertencias sobre un posible ataque informático al ministerio se venían dando desde fines del año pasado: el 31 de diciembre, desde la cuenta @OcsinoDeJuliFox se había advertido al ministerio y a la propia ministra que el acceso al sistema de información criminal, que contiene los datos de todas las personas con procesos judiciales en el país, se encontraba vulnerable.

Sin embargo, nadie lo escuchó. En declaraciones al portal El Disenso, el usuario, de identidad reservada, explicó: "En ningún momento se contactaron, dieron respuesta o siquiera cambiaron las contraseñas. No tenía otro modo de dar aviso, es un gran problema para la seguridad del país, aun así parecen no interesarles.. aún".


En esta nota