La jueza federal con competencia electoral María Romilda Servini denunció este sabado "presiones" sobre su ámbito profesional, a la vez que lanzó duras críticas hacia legisladores y gobernantes porque "no consultan a la gente con experiencia" para elaborar leyes nuevas.

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Asimismo, reiteró su rechazo al plan de reforma judicial 2020 que impulsa el ministro de Justicia, Germán Garavano, al considerar que era "una utopía, que en vez de mejorar el sistema penal lo va a empeorar" y sostuvo también que "el expediente digital hasta ahora no funciona".

"La gente del Poder Judicial, y esto no es de ahora, cree que tienen un 'poderón' que es superior a Dios casi y no es así. Hoy en día el periodismo, la población, los otros jueces, todos están mirando y eso no puede ser así", añadió en un amplio cuestionamiento al sistema de justicia donde se desempeña desde hace 41 años.

Entrevistada por radio Cooperativa, la jueza señaló que "si no tenemos un sistema como la gente, como debe ser, no me vengan con el 'Expediente Digital' porque no hay un fuero que no se queje" de ese programa implementado a instancias de la Corte.

"No lo pueden decir porque todos tienen miedo", lanzó la jueza aunque evitó contestar a quién cuando le preguntaron si había temor al presidente de la Corte, Ricardo Lorenzetti.

Al respecto, explicó: "Yo ya dije que tengo presiones, nunca tuve presiones pero ahora sí. Hace 20 días, un mes que hable con radio Mitre y hablé que no tenía presiones pero ahora sí. En 20 días me cambió la vida con este expediente".

Servini aclaró que no se trataba de amenazas en su contra porque, dijo, "si no yo hubiera hecho la denuncia, es otro tipo de presión" y contestó con un "exactamente" cuando le consultaron sobre si su hijo, Juan Carlos Cubría, secretario de Administración del Consejo de la Magistratura, estaba pagando algún costo.

"Sé que tiene más defensa la corrupción ahí adentro que los que estamos investigando", añadió enigmática y recordó notas periodísticas que indicaban que "hay un jefe de despacho que cobra 150 mil pesos" y denunció que algunos pasan "horas extras que hacen desde su casa".

De todas formas, señaló que "cuando veo que me golpean en cosas que realmente son injustas me duele pero me da más fuerzas para pelear, es como si me incentivaran".

Luego, al analizar la situación de la justicia, cuestionó que en el Consejo de la Magistratura "a veces se atrasan mucho para una designación" y citó dos casos de jueces para los cuales tardaron once y seis años para su designación.

"Tienen que tomar una decisión, hacer muchísimo más rápidas las designaciones, hay una tercera parte de juzgados vacíos", acotó.

Respecto de la reforma judicial, dijo: "No estoy de acuerdo. Ya lo sabe Garavano. Me parece que eso es una utopía que en vez de mejorar el sistema penal lo va a empeorar".

Y, remarcó que "las leyes que se hacen en este país en ninguna se consulta a la gente que trabaja en ello" y apuntó que "ninguna ley que sale nos han consultado en la justicia".

"Los que estamos exigiendo que nos consulten somos los que aplicamos la ley. Sabemos si se puede aplicar o no, los inconvenientes que traen algunas reformas que están aplicadas en otras provincias y no funcionan", advirtió y como ejemplo citó que tras los problemas de seguridad en la provincia de Buenos Aires ahora "queremos traer y descomponer lo que funciona en la Capital Federal".

Servini sostuvo también que la nueva ley de delitos infraganti "es imposible de cumplimiento" porque, calculó, "si en 15 días tengo 600 llamados de policías, de esos 500 son todo in flagrancia, ¿Creen que puedo hacer 500 juicios orales en 24 y 48 horas dejar detenidas a 500 personas?".

"Todo es un costo en dinero", alertó y reclamó "que se consulte a la gente que tiene experiencia, nada más".