Como si los escasos resultados no fueran suficientes, ahora el uso de las redes sociales se convirtió en un motivo más de críticas de uno de los funcionarios económicos del Gobierno. El estilo tan particular al que apela Lucas Llach, actual vice del Banco Central, no pasa desapercibido y no es visto con buenos ojos por sus pares.

Llach, hijo del ex funcionario menemista, fue precandidato a vicepresidente en la fórmula con Ernesto Sanz dentro de Cambiemos. Tras la asunción de Macri, fue designado como vicepresidente de la entidad monetaria, detrás de Federico Sturzenegger.

Sin embargo, en las redes sociales no parece haber acusado recibo de su investidura. En su foto de perfil de Twitter se lo puede ver con la camiseta de Rosario Central, club del cual es hincha fanático. Pasó un mal momento cuando defendió, con tono socarrón, el fracasado plan de Precios Transparentes y ahora terminaron dando marcha atrás. Y sus cruces por la realidad económica con otros tuiteros no pasan desapercibidos.

Según consignó el diario La Nación, la "compulsión" tuitera del funcionario genera preocupación en la conducción del ente monetario. "Ya no sabemos qué hacer", confesó una fuente al centenario matutino.

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