En el primer cuatrimestre del año la importación se sembradoras aumentó un 1100 por ciento, cifra que pone en riesgo la industria nacional y los puestos de trabajo en la Argentina. El campo además utiliza glifosato importado que antes era producido en el país por empresas que ahora cerraron.

En los primeros cinco meses del año se importaron 61 sembradoras, contra 5 en igual lapso de 2016 y 3 de 2015. De las 61, 46 o el 75% provino de los Estados Unidos; más específicamente son sembradoras John Deere de la serie DB.

Los datos surgen de información pública de la Aduana que fue analizada por el socio fundador de RIA Consultores Javier Preciado Patiño. Además cayó la exportación de sembradoras fabricadas en la Argentina.

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Patiño explicó que los productores nacionales reclaman contra dos desventajas: pagar el acero el doble que la competencia internacional por el monopolio local, sin posibilidad de importarlo a un costo más competitivo. Por el otro sufren la competencia de la maquinaria importada, fabricada con materias primas e insumos (incluso mano de obra) más barata que la local.

Las fabricantes nacionales además tienen el problema del dólar y el aumento de la inflación en la gestión de Macri que hizo que pierdan competitividad. Con el precio del acero tan alto, incluso algunos piensan en importar las partes de las máquinas que fabrican.

El campo no sólo importa maquinarias, también compra en el exterior herbicidas que antes se fabricaban en la Argentina. Un informe de Ría Consultores mostró que muestra que durante el primer bimestre de 2017 ingresaron al país 874.440 litros de glifosato listo para aplicar en el campo. Durante el año 2016, las importaciones en el mismo periodo fueron nulas.

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