Los despidos por los cierres 111 empresas en Tierra del Fuego, como demostró Economía Política en un informe, provocan daños colaterales en los comercios que ven afectadas sus ventas ante la caída del consumo por la falta de dinero en el bolsillo de los fueguinos.

Un ejemplo es Lihue, una casa de decoración y regalos que arrancó en 1992, en Ushuaia, y, pese a intercalar buenos y malos años desde entonces, la situación se le hizo cuesta arriba en el primer año de gobierno de Mauricio Macri y se vio obligado a cerrar sus puertas.

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"La gente dejó de consumir, así que quedamos un poco en el aire", contó Víctor Sosa a El Destape. "Luchamos y luchamos hasta que ya el año pasado no dábamos más", sumó.

De cara al futuro de lo que ocurra en la isla, no ve con optimismo lo que pueda ocurrir. "Hoy lo veo muy complicado, está todo muy lento", confesó. "No veo nada que pueda decir que va a mejorar a corto plazo", aseguró.

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