El máximo mandatario Mauricio Macri continúa sin encontrarle el rumbo a la economía y durante una reunión que tuvo lugar la semana pasada se enfureció con un integrante de su equipo que, según él, le estaba mintiendo en los números que le mostraba.

Es que el martes pasado, por primera vez desde su llegada al poder, se dio a conocer un entredicho que tuvo el jefe de Estado puertas adentro de Casa Rosada, cuando se enojó con su equipo del Ministerio de Agroindustria.

En la última reunión de seguimiento que tuvo el martes pasado con los funcionarios de esa cartera, al jefe de Estado no sólo se lo vio molesto por un resfrío que lo tenía a mal traer, sino por la continuidad de la crisis frutícola en el Alto Valle de Río Negro y Neuquén.

Según publicó el diario La Nación, mientras le informaban sobre la situación de la producción de las peras y manzanas, Macri cortó la explicación con una frase lapidaria: “Basta de versos, no me verseen más con esto; si se hubiera solucionado estaría resuelto”.

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