Bronca, enojo, frustración. Así podría definirse lo que sienten muchos funcionarios del Ejecutivo Nacional, luego de que los senadores del kirchnerismo frenaran la reforma política que impulsa el macrismo, y que ya tenía media sanción de Diputados.


Y lo hicieron saber públicamente. El más lapidario, por el momento, fue el secretario de Asuntos Políticos e Institucionales, Adrián Pérez, quien aseguró que con el rechazo de parte de la oposición al proyecto de Reforma Electoral, "ganó el miedo del sector feudal a perder territorio", aunque confió que, con el tiempo, "va a terminar primando" la "vocación ciudadana de que las cosas funcionen mejor".

"Ganó el miedo del sector feudal a perder territorio y que un sector muy conservador de la política argentina dice 'por ahora no vamos a discutir el robo de boletas, fraguar las actas de escrutinio o terminar con las colectoras, con las candidaturas múltiples, pasarle a la Justicia la realización del escrutinio provisorio'", señaló.

En declaraciones a radio Continental, el funcionario advirtió que la caída del proyecto del oficialismo no es una derrota para el Gobierno sino de un reclamo de la gente.


senadores peronistas kirchneristas pj.jpg

"Acá no es que se le torció el brazo al Gobierno y se le gana al Gobierno. En definitiva, se le está tratando de torcer el brazo a una vocación ciudadana para que las cosas funcionen mejor, que haya más transparencia. Pero eso, a la larga, va a terminar primando", confió.

Pérez, quien fue el encargado de elaborar la propuesta oficial que ayer fue rechazada en la Cámara de Senadores por el bloque PJ-Frente para la Victoria, explicó que la boleta electrónica "era solo un punto" de la iniciativa, que incluía, entre otras cosas, "pasarle varias etapas del proceso (electoral) a la Justicia".

LEE MÁS

Embed

"Para ser justos, lo sorprendente es que la posición del sector más conservador de la política se impuso, porque hay muchos gobernadores y dirigentes que propician esta reforma. Pero hay algunos gobernadores, con un peso territorial importante y político en el bloque, que hicieron primar la posición de vedar la discusión", resumió Pérez.

Por su parte, el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, pidió "discutir de cara a la sociedad" y reclamó que "quienes se opongan" a los cambios que impulsa el Gobierno "que lo digan abiertamente, como la ex presidente" Cristina Kirchner.

Y pese al rechazo de los senadores peronistas, para el ministro del Interior, la reforma política "va a ocurrir indefectiblemente, más allá de la voluntad o no de algunos dirigentes" porque "es la gente la que está demandando mayor agilidad y modernidad a la hora de votar".