El hermano de Santiago Maldonado, Sergio, fue duro a la hora de criticar al Gobierno nacional en una entrevista con el diario El País. A su vez, remarcó que "si las pruebas demuestran otra cosa", no insistirán con la "desaparición forzada" como hipótesis de lo sucedido el 1 de agosto.

Sergio Maldonado y su mujer, Andres Antico, dialogaron con el medio español y allí confesaron que si las pruebas demostraran otra cosa, no insistirán con la hipótesis de la desaparición forzada, tal como es hoy la carátula que investiga la muerte del joven, presumiblemente el 1 de agosto pasado tras un operativo de Gendarmería.

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Sin embargo, si se confirmara que Santiago Maldonado finalmente se ahogó en el río, eso no despeja las dudas que pesan sobre la Gendarmería, remarca Sergio: “El tema es en qué marco se ahogó. Hipotéticamente murió ahogado, pero, ¿Cómo?, ¿Estaba pescando?, ¿Por qué cae ahí? ¿Murió en ese lugar o en otro lado? ¿Dónde estuvo el cuerpo? Es claro que los 78 días no estuvo en ese lugar. Si hipotéticamente estuvo en ese lugar, ¿Qué hicieron en todos los rastrillajes?, ¿Por qué no lo vimos nosotros que pasamos por allí? El lugar se veía de todos lados. Cuando desapareció había 30 centímetros de agua en ese lugar y cuando lo encontramos el cuerpo estaba enganchado de una ramita de un centímetro de espesor”.

“Si pienso con el corazón, le tiro una bomba a la casa de Gobierno"

Además, Sergio Maldonado no ocultó su malestar con el Gobierno nacional por cómo manejaron la causa. “Si pienso con el corazón, le tiro una bomba a la casa de Gobierno, pero yo sé que tengo que pensar con la cabeza. Mi hermano Germán tiene otro pensamiento, está más dolido y no puede diferenciar eso. Yo trato de ser lo más coherente que puedo, no quita que en algún momento no lo pueda lograr", confesó.

Además, cuestionó a parte de la sociedad por cómo reaccionaron ante la desaparición de su hermano. “Ponen a Santiago como algo para estar a favor o en contra, ¡Pero es una vida! Podés estar de acuerdo o en desacuerdo con algún gobierno en lo social o económico, pero no podés estar a favor o en contra de la muerte de una persona. Hay una parte de la sociedad que cuando se sepa la verdad va a seguir pensando lo que quieren. No van a aceptar otra cosa”.