El Gobierno prepara una estrategia para ensuciar el caso Maldonado y apuntar a la familia y varios testigos.

Desde los ministerios de Seguridad y Justicia ya se preparan medidas para luego de los resultados de la autopsia realizar oscuras maniobras.

La idea es dar vuelta las denuncias de la familia y los testigos que apuntaron al Gobierno por la figura de "desaparición forzada".

El plan es realizarlo luego de la entrega del informe definitivo de la autopsia, con los estudios complementarios incluidos. Esos estudios, se supone, deberían dar respuesta científica a los tres interrogantes centrales que hoy tiene el caso: cuánto hace que Santiago murió, cómo se produjo la muerte y cuánto tiempo transcurrió sumergido bajo las aguas del río Chubut, según reveló el diario Tiempo Argentino.

La primera medida es que en el oficialismo evalúan presentarse como querellante en el expediente, afirma el matutino.

"La propuesta partió de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, y persigue propósitos múltiples: tener acceso directo a la causa, participar de las declaraciones de testigos e imputados y requerir medidas al juez. El gobierno perdió esos privilegios con la salida del juez Guido Otranto, cuya instrucción era seguida de cerca por el coordinador de Seguridad, Gonzalo Cané", relata el diario.

Y el segundo paso, el más siniestro es desembarcar formalmente en el expediente para ir contra su principal objetivo: promover una investigación por falso testimonio contra Matías Santana, el joven mapuche que declaró haber visto a un grupo de gendarmes cargando a Santiago en un vehículo de la fuerza.

"La declaración de Santana fue clave para instaurar la carátula de "desaparición forzada", que el gobierno está obsesionado con erradicar. Desde el vamos, el oficialismo dispuso una implacable campaña mediática para desacreditar ese testimonio. Si los resultados de la autopsia alientan las pretensiones oficiales, la tarea de demolición se ejercerá también en el ámbito judicial. Hasta ahora, sin embargo, buena parte de los hechos descriptos por Santana fueron corroborados por otros elementos de la causa. El cuerpo de Santiago llevaba la campera celeste que el testigo le prestó, está probado que los gendarmes llegaron a la orilla de río y los propios uniformados confirmaron que uno de ellos dijo lo que Santana escuchó: "Tenemos a uno"", reveló Tiempo.