Los créditos hipotecarios PROCREAR son una alternativa codiciada por los jóvenes por la accesibilidad de las primeras cuotas y porque deben poner sólo el 5% de la casa, el Gobierno subsidia hasta el 17%. Sin embargo, presentan graves riesgos.

Si la inflación aumenta, también lo hace la mensualidad que se debe pagar por el préstamo. En un principio, los montos son asequibles, pero las paritarias suelen ir por debajo de la inflación. Más si se analizan dos o tres décadas.

Las subas de precios no incrementan los intereses que deben pagarse, sino la deuda total con el banco. Si vuelve a dispararse la inflación, vuela también el pasivo final.

Embed

Por ley, uno no puede pagar por un crédito más allá del 30% de sus ingresos, lo que nos protege de subas disparatadas de las cuotas. Esto en los PROCREAR no es tan bueno, porque lo que no se abona ahora estira el vencimiento del crédito; y le suma más intereses.

LEER MÁS: Las similitudes entre las políticas de Menem y Macri

Un préstamo hipotecario siempre es deseado por todos los inquilinos, con lo caro que cuesta el alquiler, pero el ajuste por inflación no garantiza que en 10, 20 o 30 años pueda entrar en riesgo nuestro sueño. Sólo es 100% recomendable para las personas que posean un amplio respaldo financiero en sus familias.

Los grandes beneficiarios de los créditos PROCREAR son los bancos, a los que el Gobierno les garantiza que no perderán un peso contra la inflación.

En esta nota