El diseñador Roberto Piazza realizó una fuerte confesión respecto a cómo sería su accionar en caso de ser asaltado. "Yo no le doy siete balazos: le doy diez mil balazos y después lo descuartizo con un cuchillo, lo prendo fuego en la vereda de mi casa y me hago un asado con la lacra inmunda esa", aseguró.

En diálogo con La Once Diez, Piazza agregó: "Yo los detesto; detesto todo ese circuito de gente inmunda y detesto a los psicópatas". Y continuó: "No estoy resentido ni soy un asesino".


Por último, definió el tema seguridad como "una guerra". "Nos levantamos a la mañana para salir a pelear y defendernos en medio de nuestro trabajo; estamos naturalizando el vivir en el caos y el conflicto permanente, y eso es una cosa aberrante. No se puede vivir así", concluyó.

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