El CEO de Starbucks, Howard Schultz, anunció este lunes que la compañía planea contratar 10.000 refugiados en todo el mundo en los próximos cinco años, tras el veto migratorio que impuso Donald Trump a refugiados y ciudadanos de países de mayoría musulmana.

El pasado viernes el mandatario estadounidense emitió una orden que suspendía la admisión de refugiados en Estados Unidos por 120 días y prohibió la entrada de ciudadanos de siete países predominantemente musulmanes por 90 días. La directiva ha sido criticada por varios países aliados de Estados Unidos.


En este sentido, Schultz explicó que decidió tomar esa decisión porque "la incertidumbre en torno a las acciones del nuevo gobierno crece cada día que pasa", según un comunicado citado por el diario El Confidencial.

Los problemas para Starbucks habían comenzado antes del decreto migratorio de Trump. Desde que el magnate llegó a la Casa Blanca un grupo de tuiteros mexicanos comenzó a viralizar una campaña contra la empresa, como símbolo de la cultura estadounidense, y sus acciones llegaron a caer hasta un 4%.

En esta nota