La crisis económica golpea, inclusive, a los telos: ya cierra uno cada dos meses. Así lo advierte la Cámara de Propietarios de Alojamientos (Capral). Incluso, podría elevarse en 2018.

Seis hoteles alojamiento dejaron de funcionar durante 2017, a razón de uno cada dos meses, según detalla una nota del diario La Nación.

"Este negocio anda bien cuando a la gente le sobra la plata", señala Patricio Gómez, sexólogo y autor de Sexualidad inteligente, que suma 32 años en el rubro.

El presidente de la Capral, Valentín Vidal, dijo que la clientela "es la clase media y, debido a los costos más altos de vida que ellos también tienen, el uso del hotel alojamiento se restringe. Es un gasto del que pueden prescindir".

Además, los aumentos de los servicios sacudieron al sector con la fuerza de un sismo. Las facturas de luz, gas, agua y ABL se hicieron inabarcables y generaron un gasto promedio de $ 200.000 por mes en cada establecimiento. Es más del triple de lo que solían pagar antes de las subas. Aunque los costos fijos se elevaron exponencialmente, el precio de los turnos no puede multiplicarse por tres porque provocaría el alejamiento total de los clientes: "Hacemos aumentos paulatinos", reveló el gerente de los hoteles alojamiento Noya y Los Lirios, Antonio Antelo.

"Es uno de los peores momentos de la historia", sumó Antelo.

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