Desde la séptima fecha, la gran apuesta de las transmisiones privadas de la Supeliga se puso en marcha y los partidos son sólo para el que puede pagar un paquete extra sobre el abono básico del cable. Sin embargo, la crisis pegó en el bolsillo de los futboleros y la cantidad de suscriptores es bastante magra.

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De acuerdo con el diario La Nación, hasta el momento sólo abonaron el Pack Fútbol unos 650.000 usuarios, un número que queda muy por debajo de la multitudinaria pasión futbolera que viven los argentinos y de los 8 millones de abonados al cable en el país.

Tras ocho años de ver fútbol de manera abierta (aunque en el último tiempo sólo fue para abonados al cable), los argentinos no han congeniado con la nueva cuota de las cableoperadoras, que se debe sumar a los ya significativos precios del servicio básico.

Desde la jornada actual, si no se posee el paquete sólo se podrán ver cuatro de los 14 partidos de la máxima categoría del fútbol nacional (nunca será un cotejo de un equipo grande) y sin HD. Los que deseen ver toda la fecha deben contratar con su cableoperador un abono extra de 300 pesos por mes.

Según el informe de La Nación, 310.000 suscriptores pertenecen a Cablevisión, 250.000 a DirecTV, unos 40.000 a Telecentro y otros 50.000 a Supercanal, lo que conlleva un movimiento un movimiento que ronda los 225 millones de pesos.

La idea no parece prender entre los fanáticos argentinos que, seguramente, volverán a sobrepoblar bares y sillones de amigos para abstraerse del duro momento del país con un partido de fútbol.