Vladimir Putín rechazó las versiones de medios estadounidenses sobre que Donald Trump haya sido espiado por el servicio secreto ruso en su visitas pasadas al país.


Durante su visita a Moscú en 2013, Donald Trump "era simplemente un empresario, una de las personas más ricas de Estados Unidos (...) ¿alguien piensa que nuestros servicios secretos van tras cada multimillonario estadounidense? Por supuesto que no, es un delirio total", ironizó Putin en conferencia de prensa. Además agregó que "nunca se había reunido" con el nuevo presidente estadounidense.

La polémica se desató más tarde, cuando Putín declaró: "¿Trump habría llegado y habría ido corriendo a buscar prostitutas moscovitas? Saben, me es difícil imaginar que se fue para el hotel para reunirse con estas chicas de consciencia social reducida, aunque, por supuesto, sean las mejores del mundo", mientras contenía una carcajada.