La CGT marchará este martes a Plaza de Mayo contra la política económica del Gobierno, sobre la que considera que prioriza al sector financiero ante el de la producción, con la adhesión de las dos CTA y de organizaciones sociales.

La central obrera liderada por un triunvirato, cuyas columnas junto a las de las otras entidades arribarán al emblemático espacio público alrededor de las 15, llega sin embargo debilitada a la protesta.

La CGT padece pujas internas entre jefes sindicales que cuestionan a los conductores y promueven un paro general, como el bancario Sergio Palazzo y el camionero Pablo Moyano, y otros como "Los Gordos" de los grandes gremios de servicios, quienes no prevén movilizarse u optarán por reducir al mínimo su participación en la protesta.

Estos últimos, tras las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), consideraron extemporánea a la protesta promovida para mañana, debido al resultado electoral que favoreció a nivel nacional al Gobierno, y dejaron trascender que la central obrera suspendería la marcha a Plaza de Mayo.

Sin embargo, el Consejo Directivo de la CGT confirmó el miércoles último la movilización que se había decidido en el plenario nacional de Ferro Carril Oeste, donde se había reclamado al Gobierno "el cese" de las intervenciones en los sindicatos y advertido que la Casa Rosada "desalienta la producción, agudiza la pobreza y ejecuta despidos".

"Los problemas de la agenda social no se resuelven únicamente en el momento electoral", enfatizó el moyanista Juan Carlos Schmid, integrante del triunvirato, al ratificar la marcha.

Y agregó: "Una democracia real y efectiva es también una democracia que resuelve los problemas de los ciudadanos. Los ciudadanos no pueden valer únicamente a la hora del voto, tienen que valer después también".

Desde el sector de "Los Independientes" de la central obrera, el secretario general de la Unión Civil de Personal de la Nación (UPCN), Andrés Rodríguez, dijo hoy "no" tener "información" sobre que "Los Gordos" no vayan a movilizarse o que vayan a reducir al mínimo su participación en la protesta.

El jefe sindical, además, recordó que los dirigentes de ese sector "estuvieron" en la reunión del Consejo Directivo del miércoles último, cuando "todos" aceptaron realizar la manifestación.

Por otra parte, confirmó que en la CGT "todavía no está evaluada" de manera formal "la decisión del paro, por eso está convocado el Comité Central Confederal durante el curso del mes de septiembre", para "debatir la realidad tal cual es y ahí se va a ver qué medidas se toman o qué medidas se deciden".

Palazzo, de la Corriente Federal, alertó ayer que tras la marcha deberá llamarse a una huelga general "lo más pronto posible".

Durante la misma jornada, Pablo Moyano, secretario gremial de la CGT, pidió para principios de 2018 una central obrera "fuerte, combativa y en las calles, para luchar contra un Gobierno que desprecia a los trabajadores".

Su padre, el ex jefe de la CGT Hugo Moyano, tiene al secretario gremial la central obrera y a Palazzo entre sus preferidos para encabezar una eventual estructura de unicato, ideada con el retorno formal de la Corriente Federal y otros sectores disidentes como el Movimiento de Acción Sindical (MASA) y las 62 Organizaciones.

Sobre la cuestión organizativa para la marcha de mañana, el jefe de UPCN anticipó hoy que se armará un palco en Plaza de Mayo "de espaldas a la Casa Rosada, hacia el lado del Cabildo" y el único orador será Schmid (Dragado y Balizamiento).

Está previsto que las columnas confluyan por las diagonales Norte y Sur, y la avenida De Mayo, alrededor de las 15.

Rodríguez calculó que el acto comenzará alrededor de las 16 y puede durar "hasta las 17, 17.30".

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