Con la presencia de afiliados de distintos sindicatos, la CGT realizó su acto en conmemoración del Día del Trabajador en el estadio Obras Sanitarias del barrio porteño de Nuñez. El acto se realiza en momentos de tensión con el gobierno de Mauricio Macri, tras el paro general del 6 de abril, y en medio de diferencias internas entre sectores de la central obrera.

En un breve discurso, Schmid evitó precisar por posibles medidas de protesta pero volvió a criticar la conducción económica del gobierno de Macri. El secretario general de Dragado y Balizamiento remarcó que para "cerrar la grieta" es necesario "que todos aporten", en referencia a los empresarios, a la vez que sostuvo que "las importaciones estrangulan la industria nacional".

Además, alertó que "media población tiene dificultades para llegar a fin de mes", por lo cual planteó: "¿Quién carajo puede sostener que eso es viable en este momento de la historia?".

"¿Quién puede sostener en la Argentina que con media población que tiene dificultades para llegar a fin de mes puede creer en una democracia y en la República? ¿Quién carajo puede sostener que eso es viable en este momento de la historia?", enfatizó.

En el escenario lo escuchaba la cúpula de la CGT, entre los que se hallaba el camionero Pablo Moyano, Héctor Daer, su hermano Rodolfo, Julio Piumato y Sergio Romero, entre otros.

En otro tramo del discurso, Schmid recordó a "los compañeros que hicieron grande la CGT, como Hugo Moyano, Luis Barrionuevo y Antonio Caló", un guiño a la unidad de los sectores que mostraron la tensión interna en relación a cómo manejar el vínculo con el oficialismo, entre la negociación y el endurecimiento.

Precisamente, entre los asistentes del acto y en primera fila se hallaba el hoy presidente de Independiente, acompañado por el legislador porteño de Bien Común, Gustavo Vera. Desde el atril, mientras tanto, Schmid le señalaba al Gobierno: "Al contrario de lo que dicen, nosotros somos parte de la solución". Un mensaje que llega en momentos en los que la Casa Rosada busca acorralar a los gremios que no se plieguen a la postura oficial.