Militantes de organizaciones de izquierda anunciaron que bloquearán mañana los accesos a la Capital Federal en apoyo a los reclamos del paro convocado por la CGT, aunque el Gobierno confirmó que desplegará un importante operativo de seguridad para despejarlos y garantizar que "aquel que quiere ir a trabajar, pueda".

Los manifestantes comenzarán los piquetes en las primeras horas de la mañana para evitar la entrada de vehículos a la ciudad de Buenos Aires en lo que sería horario pico, aunque la conducción de la CGT se despegó de esta iniciativa y consideró que los cortes "serán inocuos porque no habrá transporte".

Por su parte, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, adelantó que "la idea" del Ejecutivo es "que no haya ningún tipo de bloqueo", para lo cual se establecieron "una serie de mecanismos para evitar que se corten los principales ingresos y egresos de la Ciudad" con el despliegue de "mucho personal de Gendarmería, Prefectura y Policía Federal".

Uno de los puntos principales de concentración de militantes del Frente de Izquierda será en la entrada a la autopista Buenos Aires-La Plata, donde interrumpirán el tránsito desde las 6:00.

Lo mismo harán en otros accesos a la ciudad como son el Puente Pueyrredón; Acceso Oeste, en la zona del Hospital Posadas; el puente Alsina; General Paz y Constituyentes o Puente La Noria, mientras que a las 11:00 está previsto un acto en el Obelisco porteño. También realizarán piquetes en la intersección de las avenidas Callao y Corrientes, en pleno centro porteño, y en varios tramos de la autopista Panamericana: a la altura de Márquez, en el cruce con la Ruta 197, en la bajada de Bancalari, en el puente con Henry Ford y se está analizando también un corte en el kilómetro 48.

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Nicolás Del Caño, candidato a diputado nacional por la provincia de Buenos Aires del Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS), que integra el FIT, aclaró que hace "responsables a los Gobiernos nacional, bonaerense y porteños de cualquier tipo de hecho de violencia" que se pueda generar en las manifestaciones. En tanto, el Gobierno insiste en que aquel "que quiere parar o hacer valer su derecho a huelga puede hacerlo" pero que "bloquear los accesos es un delito", por lo cual actuará para que no se cierren los accesos.

"La idea es que no haya ningún tipo de bloqueo. No queremos que mañana se discuta si hay o no bloqueo. Queremos que la gente que quiere ir a trabajar, pueda ir a trabajar", explicó la ministra Bullrich y agregó que su cartera va "a garantizar que la gente se pueda sentir tranquila en la calle".

En este marco, del Caño advirtió que el Ejecutivo está "amenazando con reprimir los piquetes" y resaltó "el derecho a la protesta y a la lucha por los reclamos de los trabajadores".