El presidente Mauricio Macri y la primera dama, Juliana Awada, fueron recibidos por el presidente Xi Jinping y su esposa, Peng Liyuan, en una ceremonia de bienvenida que se realizó en el Gran Palacio del Pueblo, antes de la reunión bilateral entre las comitivas de la Argentina y China.

Pero sucedió un hecho insólito y extraño: en el medio del acto, Macri dejó una ofrenda floral en el Mausoleo de Mao Zedong, máximo dirigente del Partido Comunista chino y de la República Popular China.

Sí, Macri homenajeó a Mao, el máximo referente del comunismo, una ideología alejada del mandatario argentino.

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